Friday, June 16, 2017

La escena de avanzada/Grupo CADA

No + (1983 - hasta el presente)
El golpe de Estado significó un grave trauma para la escena artística chilena. Hacia la mitad de la década del '60 el arte chileno se había desarrollado en dos frentes: uno que tiene una vocación más internacional y crítico, que recoge las experimentaciones del arte conceptual y de ciertas aproximaciones al arte póvera y otro que estaba más comprometido con el contexto político, en el que se jugaba la posibilidad de un gobierno de corte neomarxista, que finalmente llevaría en 1970 a Salvador Allende a la presidencia de la república. Frente a esto muchos artistas se comprometieron con la causa popular, con lo que la escena se identificó con un perfil izquierdista.

Con la llegada de la dictadura militar se impone un régimen de censura y persecución generalizado a los medios de prensa, repercutiendo este control muy particularmente dentro de la escena cultural local. En la plástica, esto provocó un retraimiento de los artistas chilenos, los cuales quedan limitados a una acción a nivel particular o en el exilio (en muchos casos autoexilio, como consta en varias crónicas privadas de la época). Sumado a esto, y como consecuencia de la intervención militar en las rectorías y direcciones universitarias a nivel general, se impulsó la política de privatización de la iniciativa artística, lo cual limitó el campo de exhibición de la plástica de vanguardia de la época a participación en algunas galerías privadas de corte experimental.

En un primer momento, después del golpe de estado, la producción artística se paraliza. Sólo después de que pasara la parte más brutal de la represión, hacia 1977, comenzaron a emerger los primeros asomos de una renovación artística. Las primeras señales provienen de un movimiento reflexivo del campo pictórico (la pintura había sido la directriz que guiaba el desarrollo del arte chileno) que ponen en cuestión su vocación más artesanal para llevarla a una más crítica. Acá se destacan artistas como Gonzalo Díaz Cuevas, Eduardo Garreaud, Roser Bru y Eugenio Dittborn.

LA ESCENA DE AVANZADA.
Definida fundamentalmente a partir de los escritos de Nelly Richard y, en el campo literario, de Eugenia Brito, la "escena de avanzada" se constituye en torno a un grupo heterogéneo de artistas de diversas disciplinas, cuya principal característica radica en una apuesta programática que busca modificar las estrategias discursivas del arte en Chile, vinculándolo -en cierto modo- a las corrientes neovanguardistas.

Situada en un punto de inflexión del desarrollo artístico y crítico-teórico del arte chileno, la "escena de avanzada" viene a poner en cuestión los supuestos discursivos y estratégicos en que las diversas áreas del arte se habían desarrollado hasta antes del Golpe de Estado de 1973, renovando de manera definitiva los campos escriturales y plásticos del arte nacional.
Luego de eso se produce una renovación más radical de los medios y recursos representacionales, que recogen experiencias internacionales como los del arte conceptual de los '60 y '70, y una alta sintonía con la acción de arte o performance, el body art, los happening y el land art. De este grupo se destacan los artistas del colectivo CADA.

Sigla del Colectivo de Acciones de Arte que realizó osadas intervenciones públicas a fines de la década del setenta y comienzos de los ochenta. Formado por la escritora Diamela Eltit, el poeta Raúl Zurita, el sociólogo Fernando Balcells y los artistas visuales, Lotty Rosenfeld y Juan Castillo. El grupo pretendía reaccionar en forma artística en contra de la institucionalidad vigente. Según el crítico norteamericano Robert Neustatt el CADA y sus acciones de arte, herméticas en apariencia para protegerse de la censura, asumió la representación del discurso de la oposición política de la época y a la vez, la crítica a los medios de representación.

Este grupo fue uno de los contribuidores mayores a la Escena de Avanzada, y en su trabajo incorporan estrategias teatrales y de performance como elementos esenciales de sus 'acciones de arte', mientras cuestionan las prácticas y las instituciones políticas, concibiendo el arte como una práctica social necesaria y erradicando la distancia tradicional entre el artista y el espectador. Comprometidos con la fundación de una práctica abierta y espontánea de 'espectacularización', sus 'intervenciones cotidianas' pretenden interrumpir y alterar las rutinas normalizadas de la vida diaria del ciudadano urbano, a través de una subversión semiótica que descontextualiza y reestructura semánticamente los comportamientos urbanos, las localizaciones y los símbolos.


Todos ellos compartían, entre otras cosas, la utilización de un lenguaje críptico y complejo, como un modo de evadir la censura del régimen. Esto requirió de la renovación de la crítica de arte. Se destacan en este aspecto críticos y teóricos como Ronald Kay, Adriana Valdés, Justo Pastor Mellado y Pablo Oyarzún. Pero la más determinante en este campo fue la teórica Nelly Richard, quien fue la que acuño el término de Escena de Avanzada, y cuyo libro Márgenes e Instituciones; arte en Chile desde 1973 es una referencia capital para el estudio del periodo.

A pesar de su corta vida, el CADA marca un punto de inflexión en el desarrollo del arte chileno, ya que en su accionar se materializa -aún cuando sea con ambivalencias- no sólo el viejo reclamo que busca derribar los muros que separan el quehacer del artista del quehacer del cuerpo social, como queda en evidencia cuando señalan, en uno de sus escritos: "cada hombre que trabaja por la ampliación, aunque sea mental, de sus espacios de vida, es un artista". También marcan el momento en que se intenta pasar de la simple lógica de resistencia -como estrategia artística imperante hasta ese momento- a la reivindicación político-programática, propia de las vanguardias.

Su última acción: "Viuda", se desarrolló en 1985, fue realizada sólo por Rosenfeld y Eltit, ya que los demás integrantes del colectivo estaban en el extranjero, contó además con la colaboración de Gonzalo Muñoz, Paz Errázuriz y la Agrupación de Mujeres por la Vida. En las revistas Apsi y Cauce, y en el diario La Época fue publicada la foto de una mujer con el rótulo "Viuda" y en algunas de las versiones podía leerse el siguiente texto:

"Traemos entonces a comparecer una cara 


Anónima, cuya fuerza de identidad es ser

Portadora del drama de seguir habitando

Un territorio donde sus rostros más

Queridos han cesado.

Mirar su gesto extremo y popular. Prestar

Atención a su viudez y sobrevivencia.

Entender a su pueblo".

completo aquí

No había escuchado acerca del grupo CADA anteriormente. Y me encontré frente a un grupo que aportó increíblemente en el ámbito artístico en mi país. Se sabe que Chile no es lo mejor de lo mejor. Especialmente después del motivo que los impulsó a realizar estas manifestaciones, acciones. Querer un cambio, Cuestionar nuestro entorno. ¡Arte en el espacio urbano en la ciudad!

Quizá hoy en día nos encontramos con algo parecido mediante colectivos.
 Siendo pioneros y rupturistas. No queda más que agradecerles por su aporte y huella que dejaron.



información de  Memoria Chilena

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